¿Periodismo de alta calidad en los grandes medios? El equívoco de Moisés Naím, El País

Moisés Naím, “El observador global” de El País, titula así su artículo de hoy: “Periodismo que cambia el mundo“. Se trata en esencia de un aplauso al buen periodismo, tomando como referente concreto un artículo de investigación de Barboza (The New York Times) que desvela la corrupción  del primer ministro chino. El valor de este artículo es que está documentado con precisión. Estoy de acuerdo con Naím en que sin “los recursos financieros y los altos estándares profesionales de The New York Times” no hubiera sido posible hacerlo.

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Pero crear una relación causa efecto entre los recursos financieros y la producción de “periodismo con valor social”, arremeter contra los blogueros o vaticinar que “nos empobreceríamos como humanidad si desaparecen las organizaciones capaces de producir contenidos objetivos, independientes y de alta calidad”, encierra un peligroso y falso silogismo.

Parece lógico:

– Hacer buen periodismo de investigación es muy caro. Cierto.

– El buen periodismo de investigación enriquece a la humanidad. Cierto.

– Los grandes medios tienen los recursos económicos y técnicos. Aunque esto puede cambiar por la “amenaza” de internet. Cierto.

– Luego: se deduce, aunque no lo diga explícitamente, que solo los grandes medios pueden hacer periodismo capaz de enriquecer a la humanidad.  Las iniciativas en red, no pueden. Falso.

La humanidad se empobrece con lo que hacen muchos medios poderosos y se enriquece, no solo con el periodismo caro, también con el periodismo independiente, riguroso, sólido, responsable… Pero todos estos valores no son características intrínsecas y exclusivas de las “organizaciones capaces”, con recursos económicos. Una cosa es el periodismo de investigación y otra la independencia o la calidad.

¿Ven la trampa?

Además, Naím utiliza tres calificativos para definir el buen periodismo de los grandes medios:

– “De alta calidad”. No significa nada, es lo mismo que decir buen periodismo. Habría que definirlo.

– “Independiente”. Sin duda es el requisito primordial para hacer periodismo de “alta calidad”, pero también es el que más se echa en falta en este tipo de “organizaciones” dependientes  de su afán de lucro y adscritas casi siempre a un partidismo de conveniencia (hablo de ello en “El periodismo: ¿bien público o mal público?“).

– “Objetivo”. Este es un error de concepto que tengo pendiente abordar en profundidad. Pero puedo avanzar que no existe la información objetiva más allá de los datos demostrables: fechas, temperaturas, distancias, etc. Lo demás, que es la mayoría de cosas que pasan en este mundo, depende de la percepción. Los hechos son interpretados por sujetos, periodistas; por eso son subjetivos. El profesor Francesc Burguet, en primero de periodismo, lo simplificaba así: “Objetivo es la cualidad de un objeto. Un sujeto solo puede ser subjetivo”. Eso sí, debe ser riguroso, honesto y responsable. Si Moisés Naím se refería a eso, debería decirlo.

De todos modos habría caído en otro error, ya que, precisamente por la falta de independencia de los grandes medios, pero también por la becarización/precarización de las redacciones, la mercantilización extrema de la información, la dependencia de las agencias de información y gabinetes de prensa, todo ello agravado con la crisis del sector; la responsabilidad social, la honestidad o el rigor son valores en peligro de extinción. No así en internet, donde ya hay “periodismo de alta calidad” al que, ojo, solo le faltan recursos financieros.

Comments

  1. No soy de las que lee blogs de cualquiera por higiene mental pero al ver tu post en twitter, me ha parecido obligatorio hacerlo. Entiendo que te hayas sentido aludido por el artículo de Naim cuando menciona a los blogueros. Voy a hacer un análisis de tu análisis y lo haré de la manera más objetiva posible (hablo en el sentido epistémico y ético de la palabra y no en el sentido ontológico) Lo primero sería diferenciar lo que es ser periodista de lo que la gente entiende por periodista. Un periodista es un profesional que va al lugar de los hechos, entrevista a las partes involucradas en el hecho, hace sondeos de opinión, observa lo sucedido, se documenta sobre ese hecho investiga y muestra los hechos que se convertirían en noticia para el público, permitiendo así, que sea la audiencia quien valore y saque sus conclusiones. Dentro de los géneros periodísticos está lo que llamamos periodismo de opinión. Un periodista opina subjetivamente sobre un hecho o acontecimiento ejerciendo una responsabilidad social al emitirlo. ¿Actualmente qué pasa? Un periodista se sienta en el plató, estudio de radio o frente al ordenador, manejando a su conveniencia el hecho o acontecimiento periodístico, por ende, a la gente le llega dicha información sesgada y contaminada y esto es lo que entiende la gente por periodismo. Lamentablemente creo, que el hecho de escuchar a cuatro tertulianos o leer a Un bloguero/tertuliano, que se documenta con cuatro artículos en internet y saca sus conclusiones “subjetivas” y las transmite como verdad absoluta tiende a empobrecer el criterio de la humanidad. (Creo que a esto se refería Naim).
    Hablas en tu artículo de periodismo independiente cuando Naim habla en el suyo de Contenidos independientes. Quién eres tú para juzgar el trabajo del periodista Barboza? ¿Le conoces? Hablas de la objetividad y dices que se basa en datos demostrables, ¿no son datos demostrados acaso los que ha publicado Barboza? ¿No son medibles o cuantificables las matemáticas?
    Cuando hablas de recursos entiendo que te refieres a los económicos y técnicos porque los recursos humanos están. Son el motor principal de un medio y creo yo que es ahí donde radica el problema, ¿qué contenido de calidad puede ofrecerme alguien que copia y pega o que opina alegremente sobre lo que sea? A la hora de opinar todos son periodistas, ya sean abogados, médicos, economistas, deportistas, etc. Profesionales mal llamados periodistas que se meten a informar sin formación en periodismo y sin saber la gran responsabilidad social que entraña esta profesión. También están los “periodistas” que se creen que por haber sacado la carrera son amos y señores de la información. Es justamente lo que haces en tu blog, sentado frente a tu ordenador y escribiendo tu parecer sobre temas que lees desde grandes medios de comunicación que según tu, dependen de las grandes economías del mundo y que por ende transmiten información poco fiable. ¿Qué calidad me puedes ofrecer si tu criterio se basa en el criterio del periodista o tertuliano de turno que acabas de leer o escuchar? ¿Me vas a decir que haces periodismo de calidad? Aunque eres todavía estudiante y entiendo que te falta mucho por aprender de la carrera de periodismo. En ningún artículo tuyo he visto un trabajo periodístico propiamente dicho, Definitivamente NO. Solo blogueas y punto. ¿Por qué me tengo que tragar tu opinión como una verdad absoluta? Es que además escribes como si lo fuera. Lo que haces se llama demagogia, que pena que practiques más eso que el buen periodismo. Hablas de noticias y no he visto ninguna producida por ti. Sin embargo tu blog se llama “Esperiodismo” nada más falso, un título legítimo sería, “Esopinión” Esto es precisamente lo que diferencia el periodismo caro del barato los contenidos de alta calidad de los contenidos re-cocinados. Yo no calificaría tan alegremente de “falso silogismo” lo que dice Naim, la realidad nos demuestra que eso es lo que está pasando actualmente, las cadenas llenas de “tertulianos” de uno y otro bando que hablan más fuerte o despacio según los euros que ganen. La red llena de blogueros o mal llamados medios digitales. ¿Cómo enriquecer el criterio de la gente si no le exponemos los hechos como son y les damos la información según nuestro criterio? La gente cada vez piensa y reflexiona menos, se conforma con escuchar al tertuliano que le da todo asado y cocido igual que un bloguero. Aun que gracias a internet parece despertar de su letargo y a cuestionar lo que los medios le brindan. Por ejemplo tú ¿Me vas a decir que tus artículos de opinión no tienen cierta tendencia? Aún no he visto ningún artículo tuyo de alta calidad, tu criterio sobre ciertos temas no me está informando y eso es lo que tenemos que entender los periodistas para poder hacer periodismo de alta calidad. En conclusión creo que las universidades deberían abrir una nueva profesión para dejar de distorsionar la carrera de periodismo, algo así como “licenciado en tertulianismo y/o bloguerismo”. Honestamente creo que ahí encajarías mejor.
    Indira RS.

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  2. Hola, Indira.
    No sé quién eres, pero pareces una periodista con experiencia. Me siento halagado de que te hayas molestado en leerme y escribirme, en especial cuando “no eres de las que lees blogs de cualquiera por higiene mental”. Lo digo sin una pizca de ironía.
    Por respeto e interés, y porque creo en lo saludable que es discrepar, intentaré contestarte sin eludir nada:
    1) En lo personal eres dura conmigo. Dices que me “creo amo y señor de la información”, que no tengo “criterio” y pones en duda que sea capaz de hacer algo de “calidad”. Me llamas “bloguero” con desprecio (como si fuera un insulto). Me acusas de escribir “como si tuviera la verdad absoluta”, de hacer “demagogia” y “periodismo barato”. Crees que distorsiono el periodismo, que “opino alegremente”, que “copio y pego” y que debería estudiar “algo así como ‘licenciado en tertulianismo y/o bloguerismo’”.
    Pero no lo tomo a mal, al contrario. Me sirve para hacer autocrítica. Soy estudiante y, como bien dices, me falta mucho por aprender. Nada hay más sano que escuchar.
    2) Lamento que no te guste el nombre del blog. No pretendía ser una autodefinición de mi trabajo, solo hace referencia al tema del que trata.
    3) Cuando digo que “los grandes medios tienen recursos” me refiero, efectivamente, a los económicos. Creí que se entendería. Ya lo he corregido.
    4) Dices que opino y que soy subjetivo. Así es. Tú también lo eres. No hay por qué ruborizarse. Todos los sujetos somos subjetivos. Lo importante, creo yo, es ser honesto, responsable, respetuoso. Y argumentar tus opiniones para que sean sólidas y aporten valor quien las lee. No se puede evitar ser parcial, pero se debería huir del partidismo.
    5) También tienes razón cuando dices que mis “artículos de opinión tienen una cierta tendencia”. Lo que me sorprende es que tú creas que se puede decir algo sin ninguna tendencia o perspectiva. Estamos imbuidos en nuestras creencias. Por eso toda información es un punto de vista, una interpretación con un sentido. Tu comentario, por ejemplo, tiende a la defensa del paradigma objetivista y de la supremacía del periodismo que se hace en los medios tradicionales, mientras que yo tiendo a criticarlo.
    Para acabar quiero aclarar un par de temas en los que discrepo contigo:
    6) Creo que te contradices. Dices al inicio del comentario que harás un análisis “de la manera más objetiva posible, en el sentido epistémico y ético y no en el sentido ontológico”. He tenido que buscar ontológico en el diccionario. Supongo que te refieres a metafísico, místico. No creo que el objetivismo en el campo periodístico sea nunca una cuestión banal ni mística, ni que exista un sentido ético. Más bien se suele emplear para engañar al lector haciéndole creer que lo que se le va a decir es un fiel reflejo de la realidad, una evidencia, la verdad. Pero en el mejor de los casos es solo una verdad. Los géneros de opinión son más honestos porque, por definición, van de cara. Reconocen la inevitable subjetividad. Tú, sin embargo, quieres ganarte el crédito arguyendo objetividad. Pero tus opiniones flotan en el estrato de tu texto como un tapón de corcho en el retrete. Sería correcto si no hubieras dicho que el análisis iba a ser objetivo.
    Pronto escribiré algo sobre este tema. Mientras, si me lo permites, me gustaría recomendarte un libro. Se titula Las trampas de los periodistas, de Francesc Burguet. Lo que ahí dice es de lo más relevante que me han explicado hasta ahora en la carrera para entender el periodismo.
    7) No juzgo a Barboza, ni a Naím. Sí juzgo algo de lo que dice en su columna. Literal: “Artículos como este del The New York Times ilustran de forma contundente cuánto nos empobreceríamos como humanidad si desaparecen las organizaciones capaces de producir contenidos objetivos, independientes y de alta calidad”. Pensaba que era vox populi que los “grandes medios” que defiende Naím no pueden fardar de independencia. Si hablamos en concreto, hay de todo. Hay periodistas que hacen trabajos excelentes en empresas de comunicación tradicionales, claro. Pero si habla de las “organizaciones” con recursos económicos suficientes como para “producir contenidos objetivos, independientes y de alta calidad”, creo que junta peras con manzanas. No veo su independencia ni la de sus contenidos. Naím utiliza un caso ejemplar (el de Barboza, que aplaudo), para hacer apología de los “grandes medios” en general. Y yo critico precisamente eso. Ahí veo el falso silogismo.

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