Una niña china presenta una extraña mancha para la que no encuentran solución. Es el título de una noticia de ABC, aunque bien podría ser uno de los misteriosos casos de Cuarto milenio —el programa de Iker Jiménez— por la manera en que lo trata el diario de Torcuato Luca de Tena.

Clica sobre la imagen para ir a la noticia original de ABC
Clica sobre la imagen para ir a la noticia original de ABC

¿Es una noticia internacional? Para 20 minutos, La Voz de Galicia y Diario Vasco, sí. Para ABC, encaja mejor en la sección de Sociedad. En lo que coinciden los cuatro medios es en que China es relevante para explicar el acontecimiento. “Una niña china”, titulan. Pero ¿aporta la nacionalidad valor a la noticia? Tal y como está redactada, la niña podría ser de Albacete y no cambiaría nada. Decir que es china solo contribuye a potenciar el exotismo del suceso, provocando en el lector la sensación de que le es ajeno por lejano y por raro.El adjetivo desinforma. Y es quela cuestión de fondo no es si se trata de una noticia internacional, sino si se le puede llamar noticia.

Que una niña tenga una “extraña mancha” es, como mucho, una anécdota. La anécdota podría pasar a categoría de noticia si se tratara, por ejemplo, de una enfermedad altamente contagiosa o si hubiera muchos casos. Podría tener incluso sentido decir que la niña es china si su afecciónfuera una consecuencia de la contaminación de Pekín o si pusiera de relieve deficiencias en la política sanitaria del gigante asiático. Pero nada de esto se menciona ni en el bloque de titulación ni en el texto.

La información es superficial, inconcreta. No se indica la ubicación de la familia, no se dan nombres de los supuestos expertos que “no encuentran explicación”, ni de los médicos, ni se dice cuáles son los “dos grandes hospitales que van a intentar ayudarla”. No se da ningún dato relevante sobre un caso que encima se presenta totalmente descontextualizado. No hay causas ni consecuencias, ni casos similares, ni sujetos concretos; solo una “niña”, un “padre” y una “mancha negra llena de pelos”.

ABC y el resto de periódicos que se hacen eco del suceso cambian morbo por visitas y se pasan por el forro los principios profesionales más elementales: rigor, servicio público, relevancia informativa, diversidad de fuentes, contextualización… Es un espectáculo lamentable en el que, además, el medio se cuelga la medalla del buen samaritano: “Tras su aparición en los medios, [la solución] parece estar más cerca”.

Y por si fuera poco, el texto está muy mal escrito. En el subtítulo dice que cuando la niña nació, la mancha “tan solo era un punto negro, como la palma de una mano”. ¿Un punto como una mano? Un poco grande para ser un punto, ¿no? La sintaxis del pie de foto es de espanto: “Una niña padece en China una extraña mancha”.Hay más. En el último párrafo hay una oracióntan extraña como la mancha: “Un problema sobre la espalda para el que no han parado en buscar solución”. ¿Un problema sobre la espalda?, ¿para el que no han parado en buscar solución?En fin. El único problema sin solución debe ser esta “noticia”.